
Es la duda que circula por toda la provincia, desde A Mariña hasta los valles de Quiroga: ¿hay subvenciones para aerotermia en Galicia? La respuesta es afirmativa, aunque conviene entender cómo funciona cada vía. Por un lado, el INEGA de la Xunta gestiona ayudas para renovables térmicas orientadas a viviendas en ámbitos no urbanos, una categoría que encaja perfectamente con buena parte del parque residencial rural de Lugo, donde abundan las casas de labranza y los núcleos dispersos.
En estas convocatorias autonómicas, la solicitud suele presentarse a través de una empresa instaladora adherida como entidad colaboradora, compitiendo los expedientes por puntuación hasta agotar el presupuesto asignado. Además, existen los Certificados de Ahorro Energético (CAE), un mecanismo estatal donde el cambio de caldera se traduce en un ahorro certificado que puede revertir en beneficio económico para el propietario. También cabe la deducción en el IRPF por mejora de eficiencia si está vigente. Dado que los importes varían en cada convocatoria, lo esencial es verificar la compatibilidad entre estas vías antes de firmar el presupuesto con el instalador que elijas.
La ayuda de la Xunta para aerotermia en viviendas del rural
El INEGA, el Instituto Enerxético de Galicia, abre convocatorias para subvencionar instalaciones térmicas renovables en viviendas que no estén en núcleos urbanos. Si tienes una casa de labranza en la meseta de Terra Chá o vives en las sierras de la montaña oriental, tu ubicación encaja perfectamente en este perfil rural. La aerotermia es una de las tecnologías elegibles, aunque cada convocatoria fija sus propios requisitos y plazos.
Suele ser la propia empresa instaladora adherida como entidad colaboradora quien gestiona la solicitud y la justificación por vía electrónica. Las peticiones compiten entre sí hasta agotar el presupuesto disponible, así que conviene tenerlo claro antes de firmar nada. También puedes mirar los Certificados de Ahorro Energético estatales o la deducción en el IRPF si estás haciendo obras de eficiencia, pero revisa siempre la compatibilidad entre estas ayudas para no llevarte sorpresas.
La empresa adherida que presenta la solicitud de la subvención
En las últimas convocatorias del INEGA, quien presenta la solicitud y la justificación no eres tú, sino una empresa instaladora adherida que actúa como entidad colaboradora. Todo el trámite se realiza por vía electrónica, así que el papeleo recae sobre ellos, no sobre el propietario. Por eso, cuando pidas presupuestos para tu casa en Terra Chá o los valles del Sil, pregunta directamente si están dados de alta en ese programa.
No basta con encontrar un técnico cercano a Monforte o Burela; necesitas que tenga esa vinculación administrativa para gestionar las ayudas por ti. Las solicitudes compiten entre sí mediante un sistema de puntuación hasta que se agota el presupuesto disponible de la Xunta. Si eliges una empresa que no esté adherida, perderás la opción de tramitar esta ayuda específica, aunque puedas acceder a otros incentivos estatales como los Certificados de Ahorro Energético.
Certificados de Ahorro Energético al cambiar la caldera de gasóleo
Al sustituir tu caldera de gasóleo por una bomba de calor, generas un ahorro energético medible. El sistema estatal de Certificados de Ahorro Energético valora esa reducción de consumo y parte del importe resultante te llega directamente a ti como propietario. Es una ayuda adicional que se suma al presupuesto final sin depender de convocatorias autonómicas.
En muchas casas lucenses, especialmente en Terra Chá o la montaña oriental, el depósito de gasóleo pasa a ser historia. La instalación debe estar certificada por una empresa habilitada para tramitar los CAE. Al pedir presupuestos a través de comparadores como TermaVia Lugo, asegúrate de que quien instale gestione estos trámites junto con la legalización ante la Xunta.
La deducción del IRPF y los dos certificados energéticos
Para poder aplicar la deducción del IRPF por obras de mejora de eficiencia energética, es obligatorio contar con dos certificados energéticos: uno previo a la actuación y otro posterior. El primero debe reflejar la situación inicial de tu vivienda en Lugo o cualquiera de sus concellos, desde Sarria hasta A Fonsagrada, antes de que los instaladores comiencen a tocar nada. Si empiezas las obras sin tener este documento en mano, pierdes el derecho a esa ayuda estatal, aunque luego completes todo correctamente.
Es muy recomendable encargar ese primer certificado con antelación suficiente para asegurar su validez cuando presentes la solicitud ante la asesoría fiscal. Ten en cuenta que estos documentos tienen una vigencia limitada; si tardas mucho entre la emisión del informe y el inicio real de los trabajos, podrías encontrarte con que ha caducado y tengas que repetir el trámite. Consulta siempre los plazos con quien te lleva la contabilidad para no dejar huecos en la documentación exigida.
Papeles que pide cada ayuda para la bomba de calor
Cuando pidas la ayuda del INEGA o los Certificados de Ahorro Energético, no vale con una factura cualquiera. Necesitas facturas detalladas y, sobre todo, el certificado de la instalación térmica firmado por la empresa habilitada que haya registrado la obra ante el departamento de industria de la Xunta. Sin ese papel oficial, da igual lo buena que sea tu aerotermia en Vilalba o Sarria: el expediente cojea.
Si vas a deducirte en el IRPF, también te pedirán el certificado energético antes y después de las obras. Y ojo, porque muchas veces se acumulan ayudas estatales y autonómicas sin mirar si son compatibles entre sí. Antes de presentar nada, revisa bien qué puedes sumarle a qué para no llevar un disgusto cuando llegue el momento de justificar el gasto real de tu equipo.
El orden de los trámites en una instalación de aerotermia
Antes de nada, conviene mirar qué convocatorias están abiertas. En Galicia, las ayudas del INEGA para renovables térmicas en ámbitos no urbanos suelen tramitarse a través de empresas adheridas que actúan como entidades colaboradoras, presentando la solicitud y justificación por vía electrónica. Por eso, cuando pidas presupuestos, pregunta explícitamente si el instalador está al corriente con esa adhesión; sin ese vínculo, gestionar los trámites ante la Xunta se complica mucho más. Si tu vivienda es una casa de labranza o un piso antiguo, valora también encargar el certificado energético antes de ejecutar, pues algunas deducciones fiscales lo exigen tanto antes como después de la obra.
Una vez elegido el profesional, recuerda que ciertas subvenciones estatales o autonómicas obligan a solicitar permiso previamente a la instalación, sobre todo si hay cambios sustanciales en la caldera o en el depósito de gasóleo. No instales nada hasta confirmar que cumples ese requisito temporal, porque hacerlo puede invalidar la ayuda. Después, el instalador ejecuta la obra y te entrega las facturas detalladas junto al certificado técnico firmado, documentos imprescindibles para justificar el gasto. Cada convocatoria tiene sus propias reglas de puntuación y plazos, así que lee la letra pequeña con calma: es el único documento que manda realmente sobre cómo has de organizar tus pasos.