
La duda más repetida es cuánto cuesta la aerotermia en un piso de unos cien metros. La horquilla general que circula va de 7.000 a 22.000 euros, pero no es un precio cerrado: depende siempre de la visita técnica. En una vivienda urbana suele quedar en la parte baja porque pide menos potencia, aunque en esta provincia lo que más separa dos presupuestos para los mismos metros es el clima de la zona y dónde cabe el equipo.
No es lo mismo Fingoi o A Milagrosa que la meseta de Terra Chá o los valles del Sil. Donde hay heladas frecuentes y nieblas persistentes, la unidad exterior sufre ciclos de desescarche que restan rendimiento, así que se calcula la potencia según la temperatura de diseño y no por superficie. También influye si necesitas protección anticorrosión en A Mariña o si el hueco del depósito de agua caliente obliga a mover tuberías. Revisa bien la ubicación de la bomba en terraza o patio de luces antes de comparar cifras.
Qué horquilla de precio de aerotermia sirve para un piso lucense
Si te han soltado una cifra de entre 7.000 y 22.000 euros, ten en cuenta que ese rango abarca desde un piso hasta una casa grande. En la capital lucense o en Monforte, si tu vivienda tiene unos 100 m², es habitual que el presupuesto tienda a la parte baja porque necesitas menos potencia para climatizarla. Además, si ya tienes radiadores que funcionan bien con agua templada, puedes aprovecharlos y ahorrarte una obra mayor.
Ahora bien, ningún número vale sin una visita técnica previa. El precio final depende de dónde coloques la unidad exterior —balcón, patio de luces o cubierta— y del nivel sonoro respecto a los vecinos. También influye si hay que cambiar algunos emisores pequeños por modelos de baja temperatura o añadir un depósito para el agua caliente. Cada detalle mueve la balanza, así que espera siempre al diagnóstico del instalador antes de firmar nada.
Dónde va la unidad exterior en un piso: terraza, balcón o patio de luces
En un piso de Lugo capital, Monforte o Burela, la ubicación de la unidad exterior marca el primer salto en el presupuesto. No es lo mismo colocarla en una terraza accesible que en un balcón estrecho o un patio de luces. El recorrido de las tuberías hasta la vivienda y los soportes necesarios encarecen la obra si el hueco está lejos. Además, necesitarás el visto bueno de la comunidad antes de empezar, algo que puede demorar el proyecto si hay discrepancias sobre la estética o el ruido.
El nivel sonoro frente a las ventanas vecinas es otro factor crítico, especialmente en bloques antiguos donde el aislamiento acústico brilla por su ausencia. En el recinto amurallado de Lugo, declarado Patrimonio de la Humanidad, la protección del conjunto histórico obliga a buscar soluciones discretas. A menudo, la única opción viable es instalar el equipo en patios interiores o cubiertas ocultas, elevando la complejidad técnica y el coste final. La potencia necesaria también influye, aunque suele ser menor que en casas unifamiliares de unos cien metros cuadrados.
La misma bomba de calor no sirve igual en la capital que en Burela
Instalar la misma bomba de calor en un piso del centro de Lugo y en otro de Burela no es lo mismo, aunque ambos tengan cien metros cuadrados. En la capital, las heladas y las nieblas sobre el valle del Miño obligan a calcular la potencia según la temperatura exterior de diseño real, no por superficie. Con frío seco, la máquina rinde bien; pero entre brumas cercanas a cero grados, la unidad exterior se escarcha y gasta energía en desescarches que restan eficiencia al SCOP. Por eso, el equipo elegido para esta zona mesetaria suele necesitar más capacidad térmica que uno equivalente situado en el litoral.
En cambio, en A Mariña el invierno es suave y la potencia necesaria baja, lo que abarata el precio base del equipo. Aquí el reto cambia: el aire salino ataca la batería, así que conviene exigir protección anticorrosión para que el aparato dure años sin perder rendimiento. Un instalador serio revisará estos detalles antes de cerrar el presupuesto. Recuerda que el coste final nunca es fijo, ya que depende siempre de la visita técnica que evalúe tus emisores, la ubicación de la unidad exterior y los acuerdos con tu comunidad de vecinos.
Radiadores del piso y temperatura del agua de la aerotermia
La aerotermia funciona mejor cuando el agua circula más templada que en una caldera tradicional. En Lugo capital o la Terra Chá, donde las heladas y nieblas son frecuentes, esta baja temperatura ayuda a mantener el rendimiento estacional (SCOP) estable. El problema surge con los radiadores de aluminio pequeños diseñados para calderas: pueden quedarse cortos si no adaptas la instalación. Los instaladores suelen revisar esto durante la visita técnica, ya que cambiar algunos emisores por modelos de baja temperatura o añadir fancoils es una partida variable según tu caso.
Si vienes de una cocina económica de leña con radiadores de hierro fundido, tienes ventaja. Esos bloques tienen mucha superficie y, al tener alta inercia térmica, funcionan bien con agua menos caliente. La bomba de calor puede dar esa temperatura de fondo mientras la leña queda como apoyo puntual en días muy fríos en zonas como Os Ancares o A Fonsagrada. Pero si tus actuales radiadores son eléctricos, no sirven para este sistema: habrá que sustituirlos por emisores de agua antes de conectar el equipo.
El depósito de agua caliente y el espacio que hay que reservarle
Antes de mirar catálogos, conviene medir el hueco real que tienes para el depósito. En pisos de Lugo capital o Monforte, ese espacio en la cocina, el lavadero o un armario técnico suele ser estrecho y determina qué modelos caben físicamente. Si no hay sitio para un acumulador grande, a veces toca buscar equipos con depósitos integrados más compactos, aunque eso cambie las opciones disponibles y afecte al coste final, que siempre se define tras la visita del instalador.
El volumen del acumulador debe casar con cuántas personas viven en casa. No es lo mismo una pareja en un piso de Fingoi que una familia numerosa en una vivienda unifamiliar de Terra Chá; cuanto mayor sea el consumo diario de agua caliente, más litros necesitas almacenar para no quedarte corto a última hora de la tarde. Un equipo sobredimensionado ocupa sitio innecesario, mientras que uno pequeño obligará a esperar entre duchas. La clave está en equilibrar los litros reales que consume tu hogar con los centímetros cuadrados que puedes dedicarles.
Cómo comparar presupuestos de aerotermia para el mismo piso
Comparar solo el precio final es un error común. Para que las ofertas sean equivalentes, exige que cada empresa instaladora detalle la potencia calculada y la temperatura exterior de diseño usada; en zonas con heladas frecuentes como Terra Chá o Lugo capital, este dato define si el equipo rendirá bien cuando más lo necesitas. Verifica también si proponen un modelo monobloc, donde el circuito refrigerante va sellado, o uno bibloc, que requiere habilitación para gases fluorados.
No olvides revisar qué incluyen sobre los emisores, el depósito de agua caliente sanitaria y la obra auxiliar. En pisos de barrios como A Milagrosa o Fingoi, el nivel sonoro de la unidad exterior frente a ventanas vecinas y el hueco disponible son críticos. La legalización ante Industria y las garantías deben aparecer explícitamente en el papel. Un presupuesto cerrado sin estos desgloses puede ocultar sorpresas en la factura final o deficiencias en la instalación térmica.
La mejor forma de validar estas cifras es pedir presupuestos a varias empresas instaladoras de tu concello. Así podrás cotejar cómo ajustan la solución técnica a tu vivienda concreta, ya sea cerca de la costa en Viveiro o en los valles del Sil, y elegir la propuesta que mejor equilibre rendimiento y coste real.